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¿Qué está en juego en las elecciones presidenciales de 2012?

Cámara baja rechaza que EU siga actuando en Libia

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La Cámara de Representantes rechazó por amplio margen una medida que autorizaba al presidente Barack Obama continuar la acción militar contra Libia.

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Una nueva encuesta indica que si las elecciones fueran hoy, el presidente Barack Obama las perdería debido al estado de la economía y el desempleo.

¿Crees que el presidente Obama perderá la reelección si el desempleo no disminuye y la economía no mejora?

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Hace tres años Barack Obama asumió la presidencia del país en su peor momento económico, y ahora, a más de un año de las elecciones presidenciales, la estabilidad financiera de Estados Unidos sigue siendo su primer desafío para reelegirse entre un electorado que duda del poder de decisión de su presidente-candidato.

El 6 de noviembre de 2012 los estadounidenses deben votar por el presidente, 33 senadores y los 435 miembros de la Cámara de Representantes.

Además, se elegirán 11 gobernadores, entre ellos los de Carolina del Norte y Puerto Rico.

¿Cuáles serán posiblemente los temas más candentes de la campaña y cómo nos afectan? Veamos.

La comunidad hispana, una de las más afectadas por la recesión en el país, ha sufrido bajo el gobierno de Obama el mayor número de deportaciones de sus trabajadores indocumentados y el desprecio en Washington para aprobar una Reforma Migratoria, un tema que el Presidente promete sacar adelante con las mismas palabras que aseguró en 2008 que en sus primeros 100 días como mandatario se discutiría en el Congreso.

La reforma migratoria, el regreso de las tropas destacadas en Irak y Afganistán, el cierre total de la cárcel de Guantánamo son promesas que han quedado en nada a tres años de Gobierno, y que tanto los hispanos como los grupos más progresistas del país seguirán exigiendo al primer presidente afroamericano de Estados Unidos.

La economía

Aunque ha sido una victoria parcial la aprobación de la Reforma de Salud, los índices de desempleo, el alto número de casas hipotecadas y las tímidas cifras del sector de la construcción e inmobiliario siguen dando muestras de que la economía del país sigue maltrecha.

Este tema podría hundir a Obama, de la misma manera que hundió las aspiraciones a la reelección de George Bush, padre, en 1992.

"La economía será el tema fundamental que se utilizará para juzgar la presidencia de Barack Obama. La gente vota pensando en su bolsillo, no en la muerte de Bin Laden que ya pocos se recuerdan", precisó Miguel Tinker-Salas, experto en política latina en Estados Unidos del Colegio de Pomona, en California.

"Si la economía no ha mejorado, Obama enfrentará nuevos retos. En la elección del 2008 (Obama) se valió del descontento generalizado contra George Bush y la guerra en Irak y Afganistán. Ya no cuenta con esa arma y más bien enfrenta una serie de promesas incumplidas. Este Presidente prometió mucho y entregó poco...muchos sectores que antes lo apoyaron incluyendo jóvenes, votantes nuevos, latinos, e independientes tendrán que ser convencidos (de) que Obama representa una opción", dijo el académico.

Según Tinker Salas, ese descontento no se traduciría necesariamente en votos a los republicanos, sino en abstenciones que le darían una derrota.

El promedio de los más recientes sondeos colocan a Obama ganándole a cualquier republicano por más de dos dígitos porcentuales, según los datos de la página web Real Clear Politics, siendo su más cercano rival el ex gobernador de Massachussetts, Mitt Romney, a quien le ganaría por casi 6% si las elecciones fuesen hoy.

El presidente derrotaría por doble dígito a cualquier otro candidato del ala ultraconservadora del Tea Party, como la representante por Minnesota, Michelle Bachmann, la primera mujer que se sumó a la contienda para los comicios del 2012, o la ex candidata a vicepresidenta, Sarah Palin, quien no se ha pronunciado sobre su futuro político.

Los otros candidatos declarados o potenciales son Tim Pawlenty, ex gobernador de Minnesota; Ron Paul, representante por Texas; el empresario Herman Cain, único afroamericano aspirante; Newt Gingrich, ex líder de la Cámara de Representante, y Rick Santorum, ex senador de Pennsylvania. El último en unirse a la lista fue el ex embajador estadounidense en China, Jon Huntsman.

Este grupo de candidatos ha expresado interés en la candidatura y ha participado en debates, pero ninguno se perfila como claro favorito a enfrentar a Obama.

Como grupo, los republicanos han hecho frente común para atacar a Obama por el manejo de la crisis económica que heredó de George W. Bush, la falta de resultados sólidos en materia de recuperación y creación de empleos, la Reforma de Salud que consideran intervención estatal en la libre empresa, el déficit y la deuda que siguen en aumento.

El Seguro Social y el Medicare

Los ultraconservadores también prometen reformar pilares fundamentales de la sociedad norteamericana como el Seguro Social o el Medicare, que aseguran un retiro o cuidado médico a millones de personas pobres o ancianas.

En las elecciones, este pacto social podría estar en juego, aunque los candidatos no lo mencionen abiertamente, no sea que corran la misma suerte que Paul Ryan, el congresista que propuso convertir Medicare en un programa de vales, provocando un amplio rechazo incluso entre los mismos electores republicanos.

"Todas las encuestan demuestran apoyo rotundo por el Medicare, Seguro Social y hasta la Reforma Médica. Por lo tanto es dudoso que cualquier candidato republicano que quiera ser electo prometa eliminar estos programas.  Si los republicanos resultan victoriosos, es probable que los cambios no sean frontales, más bien buscarán la privatización paulatina de estos servicios", advirtió Tinker-Salas.

La Reforma Migratoria

Entre los latinos, que votaron en masa por Obama y Joe Biden en 2008, el Presidente tiene la titánica tarea de volver a animarlos a votar por él en 2012 tras haber fracasado en forzar una Reforma Migratoria que a nadie parece importar mucho en el Congreso, y ser el responsable de una cifra histórica de deportaciones durante su primer mandato.

Este bloque representará en las próximas elecciones unos 12.2 millones de votos, ó 26% más que en 2008 cuando casi 10 millones de hispanos votaron en su mayoría por Obama, según la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO). 

Desilusionados por una Reforma Migratoria que nunca llegó, Obama podría perder importantes porciones de este bloque, y eso que los conservadores y republicanos sólo promueven medidas punitivas para lidiar con los indocumentados -en su mayoría latinos- sin tomar en consideración ninguna otra alternativa que no sea la deportación de todos.

Por ahora los hispanos siguen respaldando a Obama, y éste comienza a darles importancia como en su reciente viaje a Puerto Rico, el primero de un presidente estadounidense al Estado Libre Asociado desde John F. Kennedy, en donde dejó claro que los latinos tienen mucho que contribuir al país, incluso desde su cultura hispana: "Las aspiraciones y las luchas en esta isla reflejan las de todo Estados Unidos", declaró Obama en San Juan, cortejando a los 4.8 millones de puertorriqueños que viven en Estados Unidos -la segunda minoría hispana, después de los mexicanos-, muchos de ellos aptos para votar.

Animarlos a votar y luego no ejecutar una Reforma como tantas veces ha prometido significaría hipotecar el futuro del Partido Demócrata, "ya que los latinos fácilmente le pasarán la factura al próximo candidato demócrata. Los votantes latinos han demostrado una madurez política y no creo que aceptarían tal manipulación", observó Tinker Salas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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